Es la pregunta que casi todos los pacientes hacen antes de la primera visita: ¿cuántas sesiones voy a necesitar?
La respuesta honesta es que depende. No de nosotros, sino de ti: de cuánto tiempo llevas con las molestias, de tu edad, de tu estilo de vida y de cómo responde tu cuerpo al ajuste quiropráctico.
Las tres fases del cuidado quiropráctico
En la clínica trabajamos con un modelo de tres fases:
1. Fase inicial (alivio): El objetivo es reducir la irritación en el sistema nervioso y mejorar la movilidad articular. Suele requerir más frecuencia de visitas, normalmente 2 o 3 veces por semana durante las primeras semanas.
2. Fase correctiva: Una vez que el dolor remite, el trabajo se centra en estabilizar los cambios y mejorar la función estructural. Las visitas se espacian a una vez por semana o cada diez días.
3. Fase de mantenimiento: Muchos pacientes optan por un ajuste mensual preventivo, similar a una revisión periódica. No es obligatorio, pero ayuda a mantener los resultados a largo plazo.
¿Y si solo vengo cuando me duele?
Es perfectamente válido. El cuidado quiropráctico tiene efecto inmediato sobre la movilidad y el dolor. Pero si el problema es estructural o postural, el alivio sin corrección suele ser temporal.
Lo mejor es hablar con Xabier en la primera visita: te explicará en qué fase estás y cuál es el plan más realista para tu caso.